sábado, 17 de diciembre de 2016

Debajo de la palabra

Me estiré vulnerada,
queriendo tocarte la mirada
y tus ojos se desgajaron en mandarinas
se separaban de los sentidos,
se desgajaban sin querer entre mis dedos.

Y te reíste,
con la mandíbula colgando
y salieron sapos
a arcadas
en cada carcajada sorda.

Eso fue lo que pasó
todo lo que pasó.

sábado, 30 de julio de 2016

Verano de hace tantos años

muevo de a momentos desmembrando muros desmemoriados
cal

el recuerdo de sonrisas, como nubes en el horizonte
confuso
y salado

jamás las tuyas
matando tu recuerdo en mi cabeza
las ideas tardan en formarse
como una burbuja que sale del pantano
vuelve al barro

asco
vómitos de pensamiento
en ellos intento dilucidar el futuro
como una adivina con caracolas
nunca puedo

en cada espiral hay pedazos de recuerdos muertos
y en su olor me aturdo

Deambulo



1.

                             Vine a buscarte
                             me miro mentir.
                                 
                             Serías perfecto
                             pero tenés una larva en el lagrimal.



2. 

Busco entre baúles que no tengo 
desenvuelvo borradores viejos
regurgito conceptos fríos
son sobras de domingo

no tienen validencia, calidez, valvivencia.
las retrenzo en caminos sinuosos 
de lo que podría haber sido mi sentir pasado

viernes, 8 de julio de 2016

--

Cómo puedo dejar de hablar de mí si tengo los ojos pegados a mi cerebro.
Si analizamos el flujo de data al revés, si analizamos la distancia como la tortuga, si hablamos de materia para decir que nunca nos tocamos y los campos eléctricos nos perturban y nos empujan.
Cómo puedo hablar de mi entonces si soy ciega a todo.
Si analizamos el flujo de data al revés, tiramos rayos de luz por los ojos saliendo de nuestro cerebro, creamos la angustia que sentimos en el pecho en el ser herido y dejado a un costado.
Cómo puedo hablar si sólo estoy programando la vocecita en tu cabeza, que me reza con tu voz o con la mía. voice = [ vos, voz, unknown ]; chosenVoice = voice[ floor(rand(3)) ]
Scómo no voy a deambular disruptiva por pensamientos inútiles, si me encanta pintarme paisaje con las cuevas de la mente y lo imposible, traerlo más acá, acomodar el plano, encarnar. Siempre una cuerda atada a la cintura, dice la etiqueta que no hay que comer los óleos, y aprendemos que no hay que pasarse tanto tiempo lamiéndose las ficciones.

domingo, 3 de julio de 2016

Vertiente

Nunca podría ser actriz
soy una persona que requiere labrar por horas la fuerza de su propio nombre.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Veraneo

A veces me enojo con la poesía, me enojo con los que usan las palabras grandes por lo bonitas, me enojo con la palabra angustia; aunque no me angustio, me enojo con el que ningunea a los abismos, me enojo con el que no conoce el miedo sordo, patético, desesperado. Me enojo con quien se hace el  lindo desde lo feo, el que se hace inasible desde la vacuidad. Me enojo un poco, tiemblo un poco, respondo un poco, miro para adentro, para atrás.
Me enojo con el que alaba la niebla sin saber lo que es no poder mirar, con el que le puso un aerógrafo a una foto y se hace el ciego en un relato, me quedo mirando obscenamente a quien se revuelca en un charco de agua tibia y le escribe una oda al meo; me lo quedo mirando y no lo conozco, me lo quedo mirando y sé que tiene miseria, pero que su miseria no es esa, me lo quedo mirando como miraban las enfermeras críticas a los médicos que practicaban todavía sangrías.
Miro cómo otros los lamen alaban, miro con horror los constructos estéticos y personales acríticamente, olvidándo que yo también tengo uno; miro con horror como dándome cuenta como pensaba yo que era una laguna un enorme charco de meo, cómo buscaba guijarros lindos en su orilla para ponerlos en cuencos, cómo me sacaba fotos, me acomodaba el bañador, posaba para la cámara.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Ahora

Supongo un poco que te sabía,
aunque no. 

Y por algo entré en vos como a casa

pero con nervios
como a casa nueva entonces,
con olor a nuevo,
mezclado a plantas
pero a estreno
a sorpresas que me hicieron
como usar una bufanda de almohada y encontrarla inesperadamente cómoda,
pero mejor.

Como prender fuego mil añoranzas en un arroyo claro,
eso
como agua que me inundara toda, lavándome, como un despertar de mañana,
como la almohada grande
y un poco como la que sabés hacerme salir siempre..








jueves, 11 de diciembre de 2014

hablandando
como un masaje por la espalda
en el lugar
la espalda almohadosa
como comisuras
se acomoda entre frazadas
como un mate
como despertarse bajo los ojos cerrados y no querer levantar
placer mudo o en un mullido
un murmullo
arroyos
los ojos húmedos
los labios se relamen
la garganta ronronea

domingo, 21 de septiembre de 2014

Niebla


Curioso cómo algunas letras me drenan, por el iris se me van las palabras y aparece, apática, una cuadrícula; las tuyas no, me hacen cosquillas en la comisura de los labios, mis ojos se regodean en la humedad de sus cuencas, surgen pequeñas selvas de frases, entre una niebla /mist de mística/. Lejos, vemos un desierto de miles de cactus que son caseros en sus pequeñas macetitas, creamos eso, un gato desperezándose y un aguayo, cosas que a otras edades odiamos decir, que nos enrollan la lengua, ahora estamos cómodos, como cargar cosas extrañas en la calle, como callar cosas extrañas, haciendo nuestro momento cálido dentro, deseo de crear lo humilde, lo tierno, una mediasonrisa de costado, es mejor, si te tiembla la garganta, esos lagos épicos que se aprecian al horizonte, esos conceptos que se persiguen en constante vértigo son ahora una postal, una estética, y seguimos caminando.


martes, 15 de abril de 2014

Dísplido.

-Antílopes lamen gargantas.-

-- Me llamaste. Me llamaste tan fuerte que me agujereaste la oreja.

- Antílopes recorren ventanas.-

-- Creaste el humo en la ciudad, transformaste la mugre de los vidrios oscuros en espejos, levantaste nuevas texturas para tu piel.

- Antes los peores eran pilares. -

Rajá. Te digo. Y me encanta. Tus ojos se parten como vidrio por el frío.

-- Me llamaste, con la fuerza de toda mi vida. Cuando me di vuelta esta se cayó entre los autos y los autómatas.

Silencio. Viento entremedio.
Antes sucumbe, ahora reverdece.

Cumbres.              
Que te caigas.

Que te caigas mil.